martes, 12 de mayo de 2009
Trasnochar
Eso es lo que hice el viernes, trasnochar. En la cena mensual con mis amigos volvimos por nuestros fueros y la noche se alargó un poco... El menú de la cena consistió en: almejas en salsa verde, rabillo y tarta de hojáldre en. Hacía mucho tiempo que no nos reuníamos tantos, doce, circunstancia que contribuyó a que lo pasáramos especialmente bien. Nos encontramos en un momento de la vida en la que los motivos laborales y familiares, basicamente niños, dificultan que una vez al mes estemos todos juntos. Habitualmente, después de la cena, existe la posiblidad de dos actividades: partida de mus o tertulia. y tal cosa ocurrió. Terminado el mus, aunque hubo quien se resistió a dejar de jugar porque quería ganar alguna partida, salimos a la calle con la intención de dirigirnos a un bar-discoteca de moda para tomar unas copas. las copas, la conversación y algún baile nos hizo recordar viejos tiempos y ¡claro nos dieron las mil!. No obstante, uno trasnocha con gusto cuando está cómodo entre amigos y en un sitio agradable. Incluso en estas ocasiones la noche se hace corta y pedirías al reloj dos ó tres horas más. Con ese buen sabor de boca cuento las horas para la cena de junio.
lunes, 4 de mayo de 2009
Lunes de rutina
De vuelta a la rutina tras el fin de semana largo. los trabajadores y parados regresamos a la normalidad. No queda mucho para las vacaciones por lo que el primer colectivo debe estar animado. sin embargo el segundo le da igual que sea mayo o julio porque su situación es grave. Para éstos últimos también conviene animarles porque no pueden desfallecer. las estimaciones de la UE en materia de empleo para españa son desoladoras por lo que habrá que apretarse todavía más los machos. la esperanza es lo último que se pierde pero tal cómo están las cosas ni ese sentimiento...
domingo, 3 de mayo de 2009
Vagabundo en África
este es el título del último libro que he leido y que me ha encantado por cómo relata el pasado más reciente del continente africano. Su autor, javier martínez Reverte, viaja durante dos meses y medio desde Ciudad el cabo hasta el río congo emulando el viaje del escritor Joseph Konrad en su obra "El corazón de las tinieblas". Como decía el escultor Eduardo Chillida "quiero creer en el hombre" pero la realidad que vive áfrica hace difícil querer creer en el ser humano ante tantos conflictos bélicos y problemas sanitarios. Mientras en el resto del mundo estamos pendientes de la nueva gripe, en áfrica existe una gripe crónica y estructural que impide a este continente su desarrollo humano y económico. Es una obra que merece la pena leer y que provoca en el lector cuestionarse cómo vivimos.
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